Cajas de Cambio (manual y automática)

Cajas de cambio:

La mayoría de los automóviles que se fabrican hoy en día están equipados con un motor de combustión interna convencional. Estos motores de gasolina y motores diésel sólo trabajan de forma eficiente y económica en un rango de revoluciones bastante reducido. Este intervalo se encuentra situado entre el par motor máximo y la potencia máxima. Sin embargo, puesto que para la propulsión del vehículo se utiliza todo el rango de revoluciones (de 0 al máximo) de las ruedas motrices, tanto las revoluciones como el par motor debe ajustarse y gestionarse a través de la caja de cambios.

Para ello, las cajas de cambio se componen de pares de ruedas dentadas (engranajes) en contacto continuo. En el caso de los automóviles se ha consolidado el uso de cajas de cambios de 5 a 6 velocidades. Sin embargo, un conductor de camión puede llegar a disponer de hasta 16 marchas, e incluso más. Al arrancar es necesario desarrollar mucha fuerza para poner en marcha un vehículo parado. En este caso, dentro de la caja de cambios una rueda dentada pequeña impulsa a la más grande, de forma que el par motor aumenta. Una vez que el automóvil ha alcanzado la velocidad de crucero, para poder mantener la velocidad sólo es necesario contrarrestar la resistencia al avance (resistencia a la rodadura, resistencia a la subida y resistencia del aire). Ahora el motor debe desarrollar un par motor más bajo, pero unas revoluciones más altas. Las cajas de cambios disponen además de una marcha atrás con la que es posible maniobrar el vehículo. El régimen de ralentí permite cortar de forma permanente el flujo de fuerza del vehículo. Esto es importante, por ejemplo, al detenerse o a la hora de ser remolcados.

Los automóviles con cambios automáticos disponen de un convertidor hidráulico que hace las veces de embrague. En muchos automóviles, las distintas marchas se engranan electrónicamente a través de los denominados engranajes planetarios. En este caso, las marchas se pueden cambiar sin interrupción del flujo de fuerza, como es el caso de los cambios manuales debido al embrague. Estas cajas de cambios están cada vez más consolidadas y su uso se ha estandarizado en la clase superior. Progresivamente también están entrando en el mundo de los camiones y los autobuses. En estos casos, la ausencia de embrague mecánico tiene un efecto positivo sobre el confort de marcha y el desgaste.

Cajas de Cambios - Taller MultiMarca M. Martínez - Arteixo (A Coruña)

Detectar problemas:

Los cambios no entran:

Este problema es muy común en las transmisiones manuales. Al momento de presionar el pedal del embrague, cualquiera de los cambios no entran, ya sea cuando está parado o cuando se desea pasar en marcha de uno a otro. Las causas más comunes que ocasionan esto pueden ser: que el líquido de la transmisión está bajo, no tenga la viscosidad correcta, se necesite ajustar los cables de los cambios o la conexión con el embrague.

Olor a aceite quemado:

Si huele a aceite quemado, puede que la transmisión se esté sobrecalentando. El líquido de la transmisión además de permitir que las partes de la misma estén lubricadas, evita que la unidad se queme, manteniendo una temperatura adecuada.

En algunos vehículos, la caja de cambios incluso trae su propio pequeño radiador (enfría el aceite) y mueve el fluido para transportar el calor lejos de la unidad de transmisión.

Los motivos principales pueden ser: bajo nivel del líquido, no es el correcto para esa transmisión o puede que esté sucio y necesite cambiarse.

La transmisión hace ruidos cuando está en neutral:

En algunas ocasiones se puede escuchar ruidos cuando la transmisión está en posición neutral. No es habitual, pero puede suceder.

El origen de este problema es nuevamente el bajo nivel del líquido, que se requiera cambiar o no sea el correcto. Por otra parte, si el origen es mecánico sería signo de que algunas partes están desgastadas y requieren cambiarse.

Los cambios se salen:

Cuando la transmisión opera normalmente, los cambios se mantienen en la posición que uno mismo coloca o la computadora designa el rango de las revoluciones por minuto para realizar el cambio de velocidad. Pero cuando se ubica la velocidad en la posición deseada y ésta se sale de la misma o brinca cuando el automóvil está circulando, es señal de que tiene un problema en la transmisión. En los autos con caja de cambios manual, la palanca regresa a posición neutral.

Si le ocurre esto, llámenos o acuda a Taller M. Martínez (Arteixo) lo antes posible.

El embrague se arrastra o se atasca:

Un embrague que se arrastra, es aquel que falla en desenganchar el disco del embrague del plato de presión o flywheel, cuando el conductor presiona el pedal del embrague.

Cuando el conductor intenta hacer el cambio, éste no puede porque el embrague está enganchado y está girando junto con el motor. El piloto se da cuenta de esto por el chillido que se genera al embragar las velocidades.

Frecuente este problema está asociado a que el pedal del embrague está flojo. El cable, o la unión entre el pedal y el disco del embrague, no tienen suficiente espacio para desenganchar el disco del embrague del plato de presión o flywheel.

Derrame de líquido:

Una de las maneras más fáciles de identificar que la caja de cambios necesita atención, es cuando hay derrame del líquido de transmisión. En cajas automáticas este fluido es vital para su operación, por lo que si aprecia marcas de aceite en el suelo, acuda a nuestro taller (Taller M. Martínez de Arteixo) o llámenos.

El líquido de transmisión automática es: rojo- brillante- claro y tiene un olor a “dulce” en condiciones normales. Si se encuentra en malas condiciones es de color oscuro y huele a quemado.

Indicador de Check Engine:

Aunque el indicador del tablero de instrumentos Check Engine se puede encender por un sin fin de problemas en el motor, puede ser una señal de que hay un problema con la transmisión. Lo más recomendable es traer su vehículo a Talleres M. Martínez (Arteixo) para conectar su vehículo a uno de nuestros modernos sistemas de detección de problemas.

Rechina o tiembla:

Dependiendo del tipo de transmisión que tenga (manual o automática), su vehículo puede responder de diferente manera cuando no está trabajando correctamente. Como indicábamos anteriormente, un problema en la caja de cambios manual es el ruido de chillido o golpeteo que se siente en la palanca cuando se dispone a hacer un cambio nuevo. Si aprieta completamente el embrague, introduce la velocidad y después escucha un chillido, puedes tener el embrague deteriorado o necesita ser ajustado. Por otra parte uno o más de los sincronizadores de los cambios puede estar dañado. Este comentado “chillido” puede producirse por varias causas, lo mejor es acudir a nuestro taller en cuanto parezca ese ruido.

Para problemas en transmisiones automáticas, podría llegar a sentir que el auto tiembla cada vez que cambia de velocidad o quizá note que la caja realizó una transición adversa al siguiente cambio. Ambas son señales que implican una revisión urgente.

Un silbido, zumbido o chasquido:

Es difícil descubrir exactamente como sonaría su vehículo si tuviera un problema en la transmisión, pero si lo conoce bien y escucha algo raro, que no es común, sabrá que algo anda mal. Cada vehículo es fabricado de manera diferente, por lo que los sonidos que producen pueden variar de uno a otro. Si tiene una transmisión automática, hay muchas posibilidades que escuche un silbido o zumbido cuando algo anda mal.

Con transmisiones manuales, los sonidos usualmente son más abruptos o mecánicos. Si al momento de hacer un cambio de marchas, escucha un chasquido… puede tener un problema, por lo que lo mejor es revisarlo en nuestros talleres. Un ruido sordo debajo del vehículo no siempre apunta a un problema con la transmisión, también puede indicar otros problemas como de diferencial, etc.

Falta de respuesta:

Las transmisiones están diseñadas para entrar correctamente cada vez que se realiza un cambio, si detecta que no entran correctamente y con suavidad, es hora de realizar una revisión.

Con transmisiones manuales, puede notar, después de hacer el cambio, que el vehículo se acelera, pero en realidad no se está moviendo tan rápido como el motor está funcionando. En este caso, puede que el problema sea un embrague deteriorado u otro más grave.

En transmisiones automáticas puede que tenga la misma falta de respuesta, pero ocasionalmente pasará cuando se haga el cambio a la posición Park o Drive. El vehículo debería cambiar rápido a estos modos, pero si a la caja le cuesta entrar en alguno de estos, es posible que tenga un problema con la transmisión.

Cajas de Cambios - Taller MultiMarca M. Martínez - Arteixo (A Coruña)

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